miércoles, 24 de noviembre de 2010

Decicado

Ayer metí uno de los mejores goles de mi vida... jajajaja... 
Mira si estoy orgulloso que lo pongo hasta en el blog... jajajaja...


                                                                                                          DEDICADO A N

domingo, 21 de noviembre de 2010

La bailarina

Sarah era una niña rusa que nació con el don de bailar.

Desde muy jovencita mostró un enorme interés por la danza y el ballet, se pasó los primeros años de vida escuchando viejos vinilos de los grandes clásicos que su abuela le ponía cuando por las tardes iba a merendar las enormes galletas que ella misma horneaba en su casa.

Su don comenzó a tomar forma años más tarde en las clases particulares que recibía al salir del colegio en una pequeña escuela de danza que había en su barrio. Regentada por antigua bailarina del ballet de Moscú. La persona más famosa que vivía en su humilde barrio de las afueras de la capital. Esta mujer observó rápidamente los abundantes dones que su joven alumna poseía y la educó en la displina y el rigor en el trabajo necesarios para poder convertirse en bailarina profesional.

Años más tarde la Academia de Ballet Nacional Ruso convocó un consurso público para captar nuevas aspirantes a pertencer tanto a su escuela como a su compañía de danza. Sarah se preparó a conciencia para esa prueba ensayo durante meses sin descanso. Era su gran oportunidad. Su gran sueño.

Por fin llego el gran día, el día de la prueba final. Sarah llegó unas horas antes al conservatorio para practicar un poco antes de la prueba, se metió en una sala vacía coloco uno de sus vinilos y comenzó a bailar. En medio de su ensayo se abrió a puerta y entró un hombre de pelo cano vestido de manera elegante, permaneció en la puerta observando a la joven hasta que la pieza terminó. Cuando Sarah levantó la aguja del vinilo se dio cuenta de la presencia de aquel hombre, Sergey Sokolov, director de la Academia del Ballet Nacional Ruso.  Se puso muy nerviosa al verle allí y cuando Sergey se despidio cortésmente se armó de valor y le preguntó:
Señor Sokolov... ¿cree que tengo alguna oportunidad?
A lo que este respondio de manera pausada y suave, como hacen los grandes maestros:
Señorita, no tiene ninguna oportunidad.
Sokolov salió de la habitación con de la misma forma que entró, sin que Sarah se diera cuenta, sumida en sus pensamientos.

Sarah finalmente no se presentó a la prueba y años más tarde, cuando Sarah ya se había convertido en una enfermera residente en un gran hospital de Moscú se encontró por casualidad por uno de los pasillos del hospital al señor Sokolov. Más madura y más tranquila se dirigió a aquel hombre y le dijo:
Buenas tardes, ¿se acuerda usted de mí?
Sokolov que era un genio, entre otros motivos porque nunca olvidaba un detalle le respondió afirmativamente:
Señorita Sarah Kirlinski, aspirante a alumna del Balet Nacional.
Sarah sonrió algo sorprendida por la prodigiosa memoría de aquel abuelo y entonces le preguntó:
Puedo saber porque fue tan duro conmigo aquella tarde. ¿Por qué no tenía ninguna posibilidad?
La respuesta de Sokolov fue la siguente:
Bailen bien o balien mal a todas las aspirantes les digo lo mismo. Sólo las que tienen voluntad de verdad siguen adelante.

lunes, 15 de noviembre de 2010

RESPUESTAS

¿Es un Dominante un hombre normal?
No. No creo que cualquier hombre o mujer sea capaz de Dominar a otra persona, ni tener el control suficiente de sí mismo para hacerlo. Al igual que una sumisa no es una mujer usual, para Mí suelen por encima de la media.

¿Puede alguien dejar de ser Dominante?
Creo que se puede dejar de ejercer como tal. Se puede dejar de necesitar. O aparcarlo. Pero cada uno es lo que es.
El que deje de ser Dominante dentro de sí mismo, nunca lo fue.

¿Me apetece usar a alguien que no considere Mía sino simplemente sea para una sesión?
Ahora mismo se me pasa por la cabeza un refrán, a falta de pan buenas son tortas. Jajajaja.
Realmente me apetece tener una sesión sólo que no sería con cualquiera. Soy un poco especialito para las mujeres, tanto sumisas como vainillas.

¿Puede o debe un Dominante sufrir por una sumisa?
Poder seguro, hay muchas pruebas de ello. Deber... por supuesto, pocas personas son más cercanas que una sumisa, cómo no sufrir por alguien que te importa mucho. El Dominante que no lo haga no creo que tenga el derecho a llamarse Dominante ni Hombre.

¿Puede un  Dominante llorar?
Si puede. Yo al menos alguna vez he llorado.

¿Dónde acaba el hombre y empieza el Dominante?
Ufff... Para qué haré preguntas tan metafísicas??? Dentro de Mí no hay límites, los límites los dan la momentos y las circunstancias
¿Soy dos o soy uno sólo?
Soy uno aunque en mi vida lo desarrollo desde distintas facetas. Hijo, hermano, amigo, novio, Dom... En todas ellas hay una única persona que elige lo que considera mejor para cada momento y circunstancias.

¿Debe un Dominante amar a Su sumisa y compaginar la vida vainilla con la vida de Dominanción/sumisión?
No sé si se debe o no, cada uno que haga lo que crea y quiera. Pero Yo sólo tendré una sumisa con la que pueda compaginarlo.

¿Deben ser las sumisas mujeres con carácter fuerte?
Es algo fundamental e imprescindible. Sólo pueden postrarse aquellas personas que tienen el carácter para aceptarlo, disfrutarlo y asumirlo. Cosa nada fácil.
¿Hasta que punto un Dominante debe entrar en la vida de una sumisa?
Supongo que es una pregunta que no tiene respuesta posible por la infinidad de respuestas que serían válidas, tantas como parejas BDSM existan.

¿He cambiado?
Sí bastante
¿Sigo siendo un novato?
No. Pero busco aprender como si lo fuera.

¿Tienen equivalencias una relación Bdsm  con una relación vainilla?
Sí, algunas, creo que están al 50% con las diferencias

¿Soy sádico?
Sí, pero no de manera exagerada

¿Quiero una sumisa masoca o sólo a alguien masoca a la que usar?
Entre esas dos opciones siempre una sumisa masoca

¿Cuál es el mejor lugar para encontrar a una sumisa?
Creo que internet

¿Necesito domar a alguien?
No lo necesito pero me apetece.

¿Cuál es mi práctica favorita?
No tengo

¿Realmente necesito o quiero tener una sumisa?
Creo que ya he respondido esta pregunta... jajajajja... no lo necesito pero me apetece

¿Es normal practicar Bdsm o somos un poco desiquilibrados?
Desequilibrados seguro. Aunque yo creo que es bueno estar un poco locos. No me gustan las personas totalmente cuerdas y racionales. Tengo que decir que Yo no estoy solo desiquilibrado por el BDSM sino es algo implicito en Mí. Pero soy un loco bueno eh!!!

¿Quiero seguir el camino en el Bdsm?
Camino del Bdsm... uffff... suena como algo místico...La verdad que no sé si quiero seguir por ese camino si es que existiera, al menos de la manera que conozco ahora mismo.

¿Cómo lo verían mis conocidos vainillas?
De la mayoría ni me lo planteo porque no es una opción que lo sepan. Aunque hay una persona con la que quizás lo comparta, si lo hago ya os contaré la experiencia.

¿Puede un Dominante dudar?
Debe hacerlo. Dudar te hace crecer. No hacerlo sería asumir que se tienen todas las respuestas. ¿Se puede ser tan prepotente? No se sí se puede pero no se debe.

¿Sería lo mejor separar y tener dos vidas?
Nunca

¿Volveré a un local Bdsm?
No lo sé. En corto espacio de tiempo no.

¿Realmente pertenezco al mundo del Bdsm?
Muy poco

¿Soy una buena persona?
Sí, o eso espero y busco.

¿Me merezco ser feliz?
Sí, por favor

¿Me enamoraría?
Creo que enamorarse es lo mejor del mundo. Salga bien  o mal. Hay que ser siempre valiente y más en el amor, no existe otra manera de ganar.
Que no es esto lo que preguntaba...(silbar)

¿Soy feliz?
Sí, aunque me falten cosas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Mi sumisa

Mi sumisa es una mujer atractiva, con un cuerpo capaz de seducir a cualquier hombre. Tiene el pelo negro, para Mí todas tienen el pelo negro. 
Su carácter es fuerte y decidido, eso es indispensable, alguien que no tiene carácter no tiene derecho a ponerse de rodillas, porque probablemente no sea consciente de lo que hace. Mi sumisa es consciente de lo que hace y lo disfruta. Tiene carácter, suficiente para no aceptar mis órdenes sin planteárselas, necesario para discutir conmigo delante de una buena cena, fuerte para enseñarme cosas, justo para saber callar cuando tiene que hacerlo.
Tiene  claro lo que quiere y es valiente para caminar ese camino. Camina a mi lado, no por detrás. Muchas veces se apoya en Mí con una sonrisa y me mira a los ojos agradeciéndolo. Me ayuda a caminar porque sabe que los Dominantes también lloramos a veces. Me consuela y llora conmigo. Es valiente como mujer, sumisa y persona.
Es la mujer que deseo sentar en la mesa de mi familia y la presento con el mismo orgullo a otro Dominante o a mi mejor amigo. Puedo hablar con ella durante horas y no aburrirme. Me encanta llevarla de la mano al cine a ver una película subtitulada y volver a casa para ponerla a cuatro patas y golpear sus nalgas hasta hacer que con los golpes de mi mano su coño se humedezca tanto que desee follarla.
Se moja poco a poco cuando la coloco para atarla, al sentir mis manos y mis cuerdas recorriendo su cuerpo, trenzándola. Se relaja dejándose para Mí olvidando que existe el mundo fuera de mis manos de mis susurros. Apretando las cuerdas sobre su piel erizada y suave, siente amor en cada nudo con los que creo formas sobre su cuerpo, fundiéndose con las cuerdas creando arte con ellas, siendo arte.
No hay ningún sonido que pueda crear en Mí más sensaciones que sus gemidos al sentir la cera sobre su espalda. Inmovilizada en las cuatro patas de la mesa de madera de mi casa o desnuda colocada en Mi columna recibiendo azotes con la alegría de servir a su Amo.
Nunca cedería a Mi sumisa. Es Mía.
Abrazarla es un placer mayor que usarla. Estrecharla en mi cuerpo y que se quede dormida sobre Mi pecho mientras cosquilleo sus cabellos. Su respiración tranquila al dormir conmigo. Su olor.
Mi sumisa es la persona con la que no me importaría compartir Mi pasado, Mi presente y Mi futuro.
Mi sumisa es Mi perra, Mi puta, es Mi amor.
Mi sumisa debe admirar y adorar a su Amo y Yo tengo que admirar y adorar a Mi sumisa.
Yo soy ese tipo de personas que tienen claro lo que quieren, que dudan para mejorar siempre sabiendo cuál es su objetivo y esto es lo que deseo encontrar en una sumisa. Porque una persona así no se puede buscar sólo encuentra. Y es difícil, muy difícil, quizás casi  imposible a veces.
Yo soy un Dominante, pero no puedo sentirme como tal, porque considero que para sentirte Dominante tienes que tener alguien a Domar, alguien por quién te pierda el deseo de poseerla. Yo soy Dominante y puedo ejercer como tal en sesiones esporádicas, disfrutarlas pero no me sentiría Dominante porque para Mí Dominante es aquel que doma y para eso Yo necesito tiempo, complicidad, amor, deseo, llanto, risas, una cena, paseos, charlas, abrazos, dolor, vicio, besos, oscuridad, morbo... VIDA.
Mientras que no tenga algo así en vida seré un Dominante que no siente. Quizás cuando la encuentre deje de ser Absurdo, aunque Yo creo que lo seré mucho más.



                                                                                   El Dominante Absurdo